Además de bajista eléctrico de profesión, he profundizado diversos instrumentos de cuerda tales como guitarra, piano, violoncello y contrabajo. Eso me ha permitido tener una visión más amplia de la música y desarrollar un estilo pedagógico con excelentes resultados.
Consiste en combinar el estudio técnico y teórico del instrumento con el aprendizaje de canciones sencillas. De esta manera, el alumno rápidamente puede sentir que está haciendo música y ver la aplicación práctica y concreta de los recursos teóricos y técnicos estudiados.
Para alumnos más avanzados que están buscando algo más específico, hay clases de profundización en el manejo de la improvisación (lenguaje jazz), armonía popular (análisis teórico de estilos populares), lectura musical y desarrollo de la técnica y el sonido.